La Bóveda Celeste y las constelaciones
La Bóveda Celeste
Cuando contemplamos el cielo desde un lugar con horizonte despejado, como puede ser una perfecta
llanura, o mejor aún, un barco en alta mar, tenemos la impresión de encontrarnos en el centro de una
bóveda, a la que llamamos bóveda celeste. Desplazándose lentamente por la superficie interior de esa
bóveda vemos el Sol, la Luna y, de noche, otros astros de menor brillo, como son los planetas y las
estrellas.
llanura, o mejor aún, un barco en alta mar, tenemos la impresión de encontrarnos en el centro de una
bóveda, a la que llamamos bóveda celeste. Desplazándose lentamente por la superficie interior de esa
bóveda vemos el Sol, la Luna y, de noche, otros astros de menor brillo, como son los planetas y las
estrellas.
Tras la puesta de Sol la noche no sobreviene repentinamente, sino que la claridad del día se va
retirando paulatinamente. Es el crepúsculo vespertino, que puede durar desde aproximadamente una
hora y media en invierno hasta dos horas en verano. Igualmente, antes del amanecer el cielo se va
iluminando lentamente durante el crepúsculo matutino, llamado también la aurora o el alba.
retirando paulatinamente. Es el crepúsculo vespertino, que puede durar desde aproximadamente una
hora y media en invierno hasta dos horas en verano. Igualmente, antes del amanecer el cielo se va
iluminando lentamente durante el crepúsculo matutino, llamado también la aurora o el alba.
Una vez alcanzada la noche cerrada, cientos de estrellas de diferentes luminosidades llenan el
firmamento. Las más brillantes son las de primera magnitud, les siguen las de segunda, tercera etc.
Hasta llegar a las de sexta magnitud, que son las más débiles distinguibles a simple vista. Unas pocas
estrellas que resplandecen por encima de las de primera magnitud tienen magnitud cero e incluso
negativa. Conviene saber que las estrellas muestran distintos colores según sea su temperatura,
aunque debido a la tenuidad de su brillo pueden parecernos blancas. Sólo las más luminosas poseen el
brillo suficiente como para mostrar algún colorido, matiz que recoge con facilidad un telescopio.
http://www.astroburgos.org/
La constelaciones
firmamento. Las más brillantes son las de primera magnitud, les siguen las de segunda, tercera etc.
Hasta llegar a las de sexta magnitud, que son las más débiles distinguibles a simple vista. Unas pocas
estrellas que resplandecen por encima de las de primera magnitud tienen magnitud cero e incluso
negativa. Conviene saber que las estrellas muestran distintos colores según sea su temperatura,
aunque debido a la tenuidad de su brillo pueden parecernos blancas. Sólo las más luminosas poseen el
brillo suficiente como para mostrar algún colorido, matiz que recoge con facilidad un telescopio.
http://www.astroburgos.org/
La constelaciones
Antiguamente, una constelación era un grupo de estrellas unidas por líneas imaginarias que formaban
una figura, normalmente un animal o personaje mitológico. Sin embargo, si somos estrictos, las
constelaciones son algo más que eso. En 1927, la UAI (Unión Astronómica Internacional) dividió la
esfera celeste en 88 sectores. De esta forma, todas las estrellas que se encuentran dentro de un sector,
forman parte de la misma constelación. Aún así, los aficionados a la astronomía seguimos hablando
de esas peculiares formas imaginarias y explicando los mitos y leyendas a los recién llegados.
Si vamos un poco más allá, descubriremos que las estrellas que forman estas figuras no están
necesariamente relacionadas entre sí, pudiendo encontrarse a enormes distancias unas de otras.
Simplemente, desde nuestra posición, y por una mera cuestión de perspectiva, las estrellas adquieren
esas peculiares formas.
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